es una senda frondosa
con ardillas que me sonríen
y el aroma de los árboles que me envuelve
sigo los pasos que nunca me atreví a dar
porque nunca imaginé tener que darlos
este es lo momento de sentir
pero no de confundir mis pensamientos con mis sentimientos
la senda dejaría de ser senda
y la niebla no me dejaría ver el paisaje.
m.i.r








